Expomanga 2014

El pasado fin de semana del 16 al 18 de mayo se celebró en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid una nueva edición de Expomanga, donde todos los aficionados al mundo manga, anime y otaku en general nos reunimos para tener nuestra propia fiesta. Con este artículo quiero dejar impresión de lo que fue para mi este evento.

La impresión general que me quedó de este evento cuando volví el domingo por la tarde a mi casa fue, más o menos, buena, porque como todo en estos eventos tiene su lado bueno y malo.

Como quiero quedarme con el lado bueno del evento voy a comentaros lo que fue para mí el lado malo. Sin duda alguna, y supongo que mucha gente estará de acuerdo conmigo, lo peor fue la cola. La monumental cola que se formó que iba desde el Pabellón de Cristal hasta Alto de Extremadura, esa por un lado, porque por el otro había una de similares características para las personas que ni iban acreditadas ni habían comprado la entrada por Internet. Fácilmente las personas que conseguimos entrar al Pabellón tuvimos que soportar una media de dos horas y media a pleno sol, eso sin contar las que tenían que comprar entrada. Conozco muchas personas que se dieron por vencidas y que decidieron ir al evento al día siguiente, cansadas de tanta espera.

A la espera de la cola hay que añadirle el trato discutible que tuvieron algunos miembros del staff de Expomanga. Entiendo que estén cansados de tanta gente, pero después de años de experiencia y de que, por suerte, estos eventos cada vez tiene más afluencia, han de tener paciencia y responder de manera educada a las preguntas que se les formulan. Y además hablo de propia experiencia, y es que al personal del staff al que pregunte sobre si se tenía que aguantar la cola de nuevo si querías salir del pabellón a comer o a que te diera el aire, ni me dejó terminar de formular la pregunta y la respuesta no fue en los mejores modos posibles. Oiga, he pagado por adelantado una entrada, además con comisión, creo que lo mínimo es tratar a las personas con educación porque, si no te gusta el trabajo que estás desempeñando, estoy segura de que hay muchas personas que estarían dispuestas a hacerlo de buen gusto y con mejores maneras que las suyas.
Pero por suerte no todo fue malo. Una vez se conseguía entrar dentro del Pabellón en este se podía pasear perfectamente, había la cantidad de gente justa y si insistías un poco se podían visitar los puestos tranquilamente. Por suerte habilitaron una amplia zona para poder comer la comida traída de fuera sin que los de seguridad te dijeran nada. Este detalle me gustó bastante porque después de saber que pese a tener el sello tenías que hacer la cola de nuevo si salías, el hecho de poder comer dentro y pasar el día en el Pabellón sin problemas fue un alivio.

A diferencia del sábado, el domingo no hubo ni una sola cola para entrar al evento, de hecho, mis amigas y yo pudimos asistir al concurso de cosplay, sentarnos cómodamente y disfrutar del concurso sin ningún tipo de problema. Apenas hubo gente y era extremadamente cómodo estar dentro. Supongo que mucha gente se dio por vencida el sábado y, desencantada, optó por no ir ni el domingo. Una lástima porque lo habrían pasado muy bien y se habrían podido resarcir de lo pasado el día anterior.


En general, como he comentado al principio de este artículo, el evento estuvo regular, pero si vas mentalizado de que tendrás que aguantar colas, la cosa se ve de otro color. Sin duda Expomanga es uno de mis eventos favoritos del año y ya tengo ganas de poder ir el año que viene.

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