lunes, 16 de junio de 2014

Mi primera partida de Mouse Guard

Hola a todos, Selene al habla. Quería comentaros que este mes haremos algo diferente en nuestra sección ‘desastre’. En esta ocasión, os contaré como fue mi primera partida como directora en el que es ya uno de mis juegos de rol predilectos: Mouse Guard. Reuní a cuatro amigos y organizamos una ‘timba’ en mi casa de Cádiz, pues pasaba allí unos días de vacaciones.



A pesar del miedo escénico y los nervios que me acosaron los días previos a mi puesta de largo (había dirigido Wraith y Vampiro pero de un modo bastante espaciado en el tiempo y nunca he estado demasiado orgullosa de aquellas partidas) creo que me defendí bastante bien. Gracias al maravilloso libro traducido por Holocubierta y al inestimable apoyo de mi chico, hice un trabajo medianamente decente.

Mis cuatro jugadores (Beli, Salva, Ana y Alfonso) interpretaron a una patrulla de lo más diferente, mientras el personaje de Alfonso fue elegido líder, sobre Salva recayó el papel de ‘zarpa tierna’. Ana y Beli apostaron por llevar a guardianes, aunque este último se convirtió en el mentor del ratón más joven. Decidí que sería gracioso que no fuera el líder quien se encargara de ello, pues debía responsabilizarse de la operación.

Una vez conformado el grupo, hablaron con la matriarca Gwendolyn, que les encargó la misión de rescatar a Rowan, la joven hija de un alto cargo de Lockhaven llamado James. La líder de los ratones guardianes les entregó el dinero del rescate y ellos se dirigieron hacia el lugar de encuentro. Con lo que no contaron fue con que los que apresaban a la joven ratona tenían ganas de guerra y a ella se entregaron.

Tras demostrar lo que vale la Guardia, vencieron a los secuestradores y llevaron a la asustadiza Rowan hasta Shalleburrow, donde la tía de la joven ejerce como gobernadora este año al ser la última hembra que ha tenido un bebé. Recibidos como auténticos héroes debido a su proeza, muchos fueron los que agasajaron a nuestros héroes y de paso le hicieron alguna confidencia, como que no es oro todo lo que reluce en la ciudad.

He intentando no dar muchas pistas de cómo fue el asunto porque pienso retomarlo en cuanto vuelva a mi querido San Fernando (Cádiz). La verdad es que, pese a mis miedos iniciales, creo que lo pasamos muy bien y que como introducción no estuvo nada mal, desde aquí quiero dar las gracias a mis jugadores: mi querido Beli, el hombre de mi vida, mi adorado hermanito Salva, mi fantástica cuñada Ana y mi inestimable amigo Alfonso. Sin vosotros no hubiera sido lo mismo, chicos, espero que repitamos pronto.



También deseo agradecer a David Petersen la creación de estos maravillosos personajes, así como a Luke Crane su idea de convertirlos en protagonistas de un juego de rol. De igual modo, y como no podía ser de otro modo, vuelvo a mencionar en esta sección a Holocubierta, una de mis editoriales de rol favoritas, y a su fantástica traducción. Y como no, a José Manuel Palacios El Panda, que en las Ludo Ergo Sum nos dirigió una aventura de estos adorables ratones y despertó mi curiosidad.

(Todos los derechos reservados a ellos, por supuesto)

2 comentarios:

  1. Fue un auténtico placer dirigiros la partida en las LES. Gracias a tí por tu entusiasmo.

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  2. Soy una fanática de estos ratoncillos ^^
    Estaremos haciendo algo en las PandaCon, así que nos vemos prontito :-)

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