UNO


¿Quién no ha jugado alguna vez al UNO? Un juego de cartas cómodo, transportable, divertido y con muchas horas de diversión aseguradas. Empecé a jugar al UNO cuando estuve en la universidad, y la verdad es que desde entonces se ha convertido en mi juego de cartas favorito y siempre que alguien lo lleva procuro que al menos caiga alguna partida, porque lo disfruto mucho, además, crea piques sanos entre los jugadores haciendo el juego aún más entretenido.

En este artículo aparte de contaros la mecánica del juego, también os voy a contar un poco de su historia, que siempre es curioso saber dónde y cómo nacieron los tan divertidos juegos de mesa.

UNO es un juego de cartas que fue desarrollado en los años 70 por Merle Robbins, el propietario de una barbería en Estados Unidos. Años más tarde y unas cuantas barajas vendidas, los derechos fueron comprados por International Games y actualmente es Mattel el encargado de producir y distribuir el juego.

Todos los jugadores deben tirar una carta por turno, del mismo color que se está jugando. Si un jugador no tiene una carta del mismo color, puede tirar una de otro color que tenga el mismo número de la última carta jugada (Si hay un 4 amarillo en la pila, se puede lanzar un 4 rojo).

Si un jugador no tiene carta del mismo color, o una de otro color con el mismo número, o alguna carta especial que sirva, debe robar del mazo.

Si un jugador roba y le sale una carta que le sirva, puede decidir no jugarla siempre y cuando no termine su turno tirando una carta.

Las cartas de Invierte Sentido pueden ser lanzadas en cualquier momento del juego, siempre que exista una carta del mismo color, o bien otro Invierte Sentido, ya sea del mismo u otro color.
Las cartas de Prohibir Turno pueden ser lanzadas en cualquier momento del juego, siempre que exista una carta del mismo color, o bien otro Prohibir Turno, ya sea del mismo u otro color, no son acumulables.

Las cartas de +2 pueden ser lanzadas en cualquier momento del juego, siempre que exista una carta del mismo color, o bien otro +2, ya sea del mismo u otro color. Las cartas de +2 son acumulables, es decir, el jugador que recibe el +2 puede lanzar otro, del mismo u otro color y así sucesivamente hasta que quien no tenga una de estas cartas esté obligado a robar o tirar una carta de roba 4 o llevarse 4 un número de cartas igual al acumulado.

Las cartas de Cambio de color pueden ser jugadas en cualquier momento del juego, independiente del color que se esté jugando, e inclusive si hay otro Cambio de color en la pila.

Las cartas de +4 no pueden ser jugadas en cualquier momento del juego, debe hacerse cuando el poseedor de la carta no tenga ninguna otra carta del color jugado actualmente.

El juego cuenta con un mazo, de características distintas a los naipes españoles o ingleses, el cual contiene 2 tipos de cartas: normales y especiales o comodines.

Número de Jugadores
A pesar de que se han creado distintas modalidades de juego, incluyendo una que permite jugar solitario, el clásico debe contar con 2 o más participantes.

Objetivo del Juego
El objetivo de UNO es deshacerse de todas las cartas que se “roban” inicialmente, diciendo (o gritando, si es que hay ambiente) la palabra UNO cuando queda la última carta en la mano.

Todo se parte eligiendo a quien repartirá las cartas. Esto se puede hacer de común acuerdo entre los jugadores o bien sacando cada uno una carta y viendo quien tiene la de mayor valor.

El repartidor dará 7 cartas a cada jugador y pondrá el mazo al centro, dándole la vuelta a la carta que esté más arriba, la que dará la pauta del color que se jugará.

El primero en jugar será quien esté a la derecha del repartidor. En caso de que salga alguna carta especial, este jugador sufrirá los efectos, excepto si es un Invierte Sentido, con lo cual el mismo repartidor comenzará jugando. Adicionalmente, si la carta que aparece es un +4 se debe devolver a algún lugar de la baraja y jugar otra.

Se irán dando vueltas y cada jugador se irá deshaciendo de las cartas que tenga en la mano, en el orden que prefiera, respetando las reglas indicadas anteriormente.

En el momento en que un jugador tenga 1 carta en la mano deberá decir UNO para avisar al resto de los jugadores. Si logra deshacerse de esa carta, será declarado ganador del juego.

Los perdedores, deberán contar el puntaje acumulado de las cartas que tienen en su poder al momento del término del juego.
Cartas Invierte Sentido: 20 puntos cada una.
Cartas Saltar: 20 puntos cada una.
Cartas Comodín Cambio de Color: 50 puntos.
Cartas Comodín +4: 50 puntos.
Cartas Comodin +2:10 puntos.

Los puntajes acumulados de cada jugador se asignan al ganador de la partida. El primero que llegue a 500 puntos, gana el juego.

Penalizaciones
Como todo juego, Uno cuenta con ciertas penalizaciones que detallaremos a continuación:
Si un jugador no dice UNO cuando le quede una carta en la mano, y otro jugador se da cuenta, puede ser acusado y deberá robar 2 cartas del mazo. Esto se considera desde el momento en que la penúltima carta del jugador toca la pila. Si después de eso alcanza a decir UNO antes que alguien lo note o pasa el turno sin que nadie se dé cuenta, la penalización no se aplica.

Si alguien hace una sugerencia a otro jugador o se le sorprende intentando jugar colaborativamente, debe robar 2 cartas del mazo.

Si alguien juega una carta equivocada (especial cuando no corresponda o de otro color o hace un cambio de color con un número que no corresponde) y es sorprendido/acusado por otro jugador, debe robar 2 cartas. Si nadie se da cuenta y pasa el turno, la penalización no se aplica.

Si un jugador lanza un +4 en un momento que no corresponda (si es que tiene cartas del color que se está jugando) y es sorprendido por otro jugador, puede ser desafiado y el jugador que lanzó el +4 deberá mostrar sus cartas al jugador que lo desafió. Si en efecto fue jugada de forma ilegal, deberá robar 4 cartas, de lo contrario, quien lo desafió deberá robar 6 cartas.

Como veis la mecánica del juego es sencilla pero efectiva, lo que asegura horas de diversión aseguradas. ¿Nos echamos un UNO?

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