El reinado de la nieve

Comienza la temporada de BBC (bodas, bautizos y comuniones), y aunque este año sólo voy a poder asistir a una boda, ha llegado el momento de comenzar a rastrear Internet en busca del modelazo perfecto. No os imagináis lo grande que ha sido mi sorpresa cuando me he topado con lo que al parecer es “lo último” en este tipo de eventos: ceremonias y banquetes inspirados en la película Disney Frozen.


Hace unos meses leí un artículo en el que hablaba de que la fresquita película, aún más de un año después del su estreno en cines, se había convertido en una especie de “droga” para los más pequeños. Los disfraces de las protagonistas se convirtieron al momento en los más vendidos en el pasado Halloween (y en nuestros más castizos carnavales también se han visto Elsas y Annas por doquier); las pasadas Navidades, las muñecas de Frozen se agotaron, y algunos padres llegaron a pagar hasta 1.200$ en eBay para conseguirlas… ¡Locura total! ¿Y qué me decís de la proliferación de videos en youtube entonando el “Let it go”?

Aquí no os voy a hablar de la película, porque ya en su día la reseñó magistralmente mi compañera Selene, sino del tema que a mí me atañe, la moda.

Incluso las grandes marcas y los más reconocidos diseñadores se han apuntado al filón que ha resultado ser Frozen, y es que no sólo los niños han sucumbido a sus encantos. De repente, todas hemos deseado convertirnos en princesas (o más bien, Reinas de las Nieves), ¿y qué mejor momento para hacerlo que el día de nuestra boda?


Lo primero sin duda es encontrar el vestido de perfecto. Para ello, cualquiera de estos nos serviría: el primero pertenece a la última colección de Alfred Angelo, y es sin duda el que Elsa elegiría el día de su propia boda. El segundo es un Elie Saab azul celeste, plagado de cristales y que está dirigido a novias más audaces, que se atreven a ponerle color ese día.


A continuación debemos elegir los complementos. Hasta el famoso diseñador de zapatos Manolo Blahnik (fetiche de la serie Sexo en Nueva York) se ha atrevido a lanzar un modelo digno de los reales piececitos de Elsa.




Y por último, pero sin duda uno de los elementos más importantes, es la famosa trenza que luce la protagonista (en youtube encontraréis cientos de tutoriales para poder hacérosla vosotras mismas) y que se ha convertido en el peinado del año.




Así que ya sabéis, si estáis pensando en casaros y no queréis optar por la opción más vista de una boda en la playa, ¡atreveos con una boda en la nieve! O si, por otra parte, lo que queréis es hacer una entrada triunfal como la invitada más original, echad un vistazo a la película Frozen (si es que aún no la habéis visto) y además conseguiréis pasar una bonita tarde de cine.

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